El prototipo de navaja USB-Sting del equipo Sanserif Creatius ha recibido una selección en la primera edición del Concurso de Diseño Aplicado a la Cuchillería organizado por la Fundación para el Desarrollo de la Cuchillería (Fudecu). El proyecto USB Sting recupera la utilidad de la navaja para el uso diario, al reconvertirla en un elemento cotidiano en la nueva sociedad de la información, según ha explicado la directora creativa del estudio, Ana Yago, que ha co-diseñado la pieza con José Antonio Giménez.
El equipo de sanserif ha desarrollado una navaja de pequenas dimensiones -con una hoja de 8 cms y un cuerpo de 12 cms- en el que integraba una memoria de almacenamiento digital con conexión USB. Las dimensiones y la forma curvilínea del mango y el tratamiento gráfico de la pieza y su contenedor buscan acercar la pieza al concepto de aguijón, acentuado por el tratamiento cromático en negro y ocre del conjunto.
Ana Yago ha explicado que el proyecto USB Sting trata de hacer convivir las nuevas necesidades de la sociedad con las funciones tradicionales de este utensilio de referencia en la cultura española. La navaja USB Sting potencia el uso de este producto, no sólo como herramienta, sino que también incide en la importancia de este tipo de enseres como sistema de protección de los datos, según Ana Yago.
“Hoy, se ha olvidado su utilidad y las referencias que llegan a las generaciones más jóvenes vienen impregnadas por el folklore o la errónea identificación de este instrumento con un arma de defensa o ataque”, según Ana Yago, por lo que hay que redireccionar su utilidad y acercarla a otro tipo de público.
Para ello, a las funciones tradicionales de la navaja se añade un complemento tecnológico; una memoria de almacenamiento USB (flash drives, pen drive, USB drives o USB keys), incrustada en el mango, ya que es ideal para almacenar, transportar o enviar archivos digitales desde cualquier tipo de documento hasta versiones de los programas más utilizados, pasando por fotografías o canciones en MP3.
De hecho, las actuales memorias de almacenamiento son el hermano mayor del desgastado disquete, más fiables y con 1.000 veces su capacidad, según la directora creativa de Sanserif.En el fondo se trata de disponer de enseres útiles para pelar un melocotón, afilar un lápiz o guardar esas fotos que enviamos por correo y que nunca encontramos un sitio adecuado para llevar, según Ana Yago, que ha incidido que, tanto la memoria USB como la navaja, se transportan cómodamente en el bolsillo y -ahora- se conectan al ordenador para intercambiar datos de manera simple.
Además, al contrario que otros dispositivos de almacenamiento, la memoria flash no contiene partes móviles, por lo que “es especialmente resistente a los malos tratos” y al quedar protegida por la estructura del mango cuenta con una “notable” resistencia a las condiciones climatológicas.


