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FECYT reanuda con Isabel Morant y Angeles Caso el ciclo anual ‘Las mujeres también investigan’

La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Instituto Internacional celebran el próximo lunes 31 de marzo, a las 19.00 horas, un nuevo encuentro del ciclo ‘Las mujeres también investigan’.

En esta ocasión, la investigadora y doctora en Geografía e Historia, Isabel Morant, será la protagonista del mes de marzo. Para la presentación del ciclo 2008 se contará con la presencia de Eulalia Pérez Sedeño, directora general de la FECYT y Pilar Piñón, directora ejecutiva del Instituto Internacional. 

El ciclo que se reanuda este año, comenzó en febrero del 2007 y por el han pasado científicas del más alto nivel como María Ángeles Durán y Heras, María Teresa Miras, María Josefa Yzuel, Evelyn Fox Keller, Cristina Bicchieri, Margaret Rossiter y Lynn Margulis. 

Las investigadoras invitadas al encuentro tienen la ocasión de comunicar al auditorio su trayectoria profesional y vital. A través de la conversación, y de un conjunto de preguntas formuladas por su interlocutor, la ponente irá relatando en tono divulgativo los hitos más reseñables de su carrera, la situación actual de sus investigaciones y las principales aportaciones que ha realizado en su disciplina. 

FECYT (www.fecyt.es) creada por acuerdo del Consejo de Ministros del 27 de abril de 2001, es una entidad dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia, con autonomía funcional. Su misión es prestar un servicio continuado y flexible al sistema español de ciencia-tecnología-sociedad, mediante la identificación de oportunidades y necesidades y la formulación de propuestas de actuación. 

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El uso responsable del adjetivo calificativo, la mejor campaña de concienciación

Los medios de comunicación se han convertido en un referente para gran parte de la sociedad. La masiva implantación de las nuevas tecnologías y el acceso generalizado a Internet permiten a cualquier ciudadano disponer de información, impensable hace menos de 20 años. En este espacio, los comunicadores juegan un papel esencial en la formación, información y, sobre todo, educación de la nueva sociedad. Especialmente en asuntos como la violencia doméstica, de género o contra la mujer. 

Recientemente, un estudio sobre el ‘Tratamiento de la violencia de género en la prensa vasca’, fundamentado en una muestra de 1.337 textos periodísticos y en una encuesta realizada a 406 personas, afirmaba que el 69,97% de las personas tiene como fuente exclusiva de información sobre la violencia de género a los medios de comunicación, lo que constituye un argumento definitivo en lo tocante a la responsabilidad de quienes comunicamos. 

A los profesionales de la comunicación, se nos ha formado sobre el uso de los adjetivos con “sumo tiento”, ya que “a través de ellos puede manifestarse el punto de vista particular del redactor”, como dice la Agencia Efe[1]. El problema es que eso es lo que hace falta en la sociedad actual. El comunicador debe tomar partido. Tiene que responsbilizarse de las consecuencias de que -en una información o campaña de concienciación- “la subjetividad esté permanentemente controlada”. Es hora de recuperar el adjetivo. Y calificar la violación de los derechos humanos más elementales, caso de la violencia doméstica, con los términos que se merecen; intolerable, indignante, etc. 

No se trata de recurrir a adjetivos ribombantes, bombásticos o exagerados como “terrorismo doméstico” sino, como se recomendó en el I Foro Nacional “Mujer, Violencia y Medios de Comunicación” (2002), utilizar expresiones como “violencia contra las mujeres en el ámbito doméstico”, “violencia masculina en la familia” o “violencia contra las mujeres en general” que facilitan la comprensión de la información. El objetivo es conseguir precisión en el mensaje y evitar confundir la concienciación social con el sensacionalismo.  

Esa opacidad terminológica se asemeja a la identificación de una persona del sexo masculino que mata o asesina a una mujer y que, en muchas ocasiones, se limita al término “hombre”, cuando acompañados de la particula presunto se pueden utilizar otras expresiones más claras como homicida, agresor, malhechor, delincuente, asesino, etc., tal y como recomienda el informe Mujer, violencia y medios de comunicación del Instituto Oficial de Radio y Televisión (2002) al hablar de la tipología de violencia de género.  

La claridad lingüística. El uso de términos adecuados. Y, a mi entender, la acentuación de determinadas situaciones con el uso de los adjetivos calificativos permitirán una concienciación de la sociedad que, hasta ahora, sólo ha llegado mediante campañas aisladas y que no inciden en la realidad de la violencia en el ámbito doméstico. 

La inmediatez que requiere la elaboración de informaciones de actualidad, así como la contaminación visual que emana de campañas publcitarias que buscan impacto sin preocuparse del mensaje, hacen que la reflexión sobre los malos tratos sea en ocasiones escasa o nula.  

Por eso, también se puede adjetivar mal sin palabras. Utilizar como recurso fácil la imagen de una mujer agredida. Usar tópicos, frases hechas, comentarios frívolos o clichés. La utilización de un lenguaje violento –escrito o audiovisual- desvirtúa las razones de la agresión. De ahí que frases del estilo “cadáver ensangrentado” o imágenes sensacionalistas dirigen la atención a aspectos colaterales, incompatibles con los motivos reales de la agresión. 

No es éste el tipo de adjetivación que propongo. Sino la que define los hechos –el atentado contra el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos humanos (1948)- con total claridad. No podemos olvidar que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros[2].”  

Un adjetivo bien colocado puede denunciar más claramente la intolerable agresión que supone la violencia sexista. Si fallece una víctima por violencia doméstica, hay un asesino. 

Por: Ana Yago + José AntonioGiménez · Especialistas en Campañas de concienciación social


[1]Agencia Efe (1992): Manual del español urgente. Madrid. Cátedra. Pág. 60
[2]Declaración Universal de los Derechos humanos (1948). En http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm

Pilas descargadas

El empresario se ha puesto las pilas. O eso dicen desde la patronal de la madera y el mueble. La cuestión es saber qué pilas se han puesto. Si alcalinas o de las que se venden en los todo a  cien. Aún así, no hay que dejar pasar la frase. Ni esa, ni la que dedicaba recientemente Vicente Folgado, presidente de Fevama, a nuestros gobernantes y que, si la memoria no me falla, decía que “a nuestros planes de competitividad les falta coordinación y rapidez en las donaciones”.  

O lo que es lo mismo, que casi en agosto del presente, de los 4,6 millones de euros que solicitan desde la patronal o no han visto un duro, o si ha llegado algo ni se acerca a las previsiones más pesimistas. Es la canción de todos los años. Aquí, en Valencia, todo va bien hasta que los indicadores dicen lo contrario. O un metro se sale de la vía por falta de inversiones. 

La feria del Mueble es la más importante de España. O eso nos venden. Incluso hemos ampliado espacio expositivo para ser más competitivos. Y, para que quede bien claro que somos internacionales, utilizamos una marca paraguas. Una de esas que suenan a extranjero y dan un “je ne sais…” que por aquí, en las provincias, tira mucho. Habitat Valencia Foward la llaman. 

Claro que, como más de un empresario autóctono no sabe qué es eso del foward y lo del habitat les suena a la tienda de la calle Colón, pues eso, que se han plantado brazos en jarras y le han cantado las cuarenta a los feriantes. Que ni foward ni Cristo que lo fundo. Mueble, iluminación y decoración bien clarito. Y si quieren con el palabro ese para decorar, que se han invertido unos duros y nosotros -los empresarios- no somos nada intransigentes con los forasteros. 

El hecho es que después de marear la perdiz, cambiar el presidente y algún otro cargo más que se moverá con los calores estivales, aparcar el nombre con tendencia anglosajona para otro año -y van dos-, la reserva de espacio en la Feria del Mueble va peor que en años anteriores. No lo digo yo, lo dice el presidente de Fevama que algo sabe de esto. Y el precio del suelo sube y baja en función del nombre y las fechas, aunque todos claman porque se revise a la baja y se equipare a otros certámenes más cercanos a la meseta o los Pirineos. 

Así que nos espera otro año de calvas incipientes en la Feria del Mueble. Puede que menos si conseguimos que el certamen pierda su personalidad -mueble e iluminación- y se parezca más a un mercadillo de fin de semana -habitat-. O a lo mejor, le ponen bien cerquita ese sacadinero llamado Nude que se ceba con la precaria economía de los que con su inocencia luchan por abrirse camino. A eso se llama apoyo a los jóvenes diseñadores y empresarios. Certamen a certamen se acercan a un lugar digno en la feria. Pena que sea para tapar huecos y no por una voluntad real de los dirigentes de este encuentro -en teoría- profesional.  

A pesar de todo, ojalá, que el Nude sirva para que alguien se dé cuenta del valor y la calidad de los que pueden pagarse un espacio, perder in situ una semana de su tiempo profesional y costearse los prototipos. Una pena que no haya dinero para ceder espacios gratuitos o dar ayudas para el desarrollo de proyectos en los planes de competitividad de la Administración y la patronal. Aunque llegase con tanto retraso como en los actuales. 

Otro año de calvas, pelones y notables ausencias. Pero, tranquilos. La Administración y los empresarios se han puesto las pilas. La caída de la exportación de mueble el pasado año, que para eso ha repuntado un poquito al arranque de este ejercicio, son un espejismo, un ciclo bajo, según los feriantes y los empresarios. Que la patronal de exportadores estime que el 30% de las empresas del mueble de la Comunidad desaparecerá, es lo normal. Al final, el problema es quien era el padre del negocio y cómo llamamos al niño, no si somos competitivos. 

Por: José A. Giménez · Comunicólogo


Sometidas por el agua

Hoy tampoco hay escuela. No hay carreras sin rumbo, ni risas nerviosas. Las niñas se levantan en silencio. No hay alegría. Una tras otra abandonan las tiendas. Mudas como almas en pena. Una lata oxidada, una garrafa de plástico o un balde polvoriento las acompaña en su peregrinación por los caminos de arena. Saben que tienen que aprovechar las horas en las que el sol todavía esta bajo.  

Los niños duermen. Las madres preparan el desayuno. Los padres revisan el ganado. Toca otro largo día de pastoreo en busca de hierbajos y raíces. Mientras haya algo que comer, la rutina no cambiará. 

La columna de niñas se aleja. Todas en la misma dirección. Todas con las esperanzas tan vacías como sus recipientes. Es una rutina. Una necesidad. Cinco horas cada día. Un camino monótono de un punto a otro y vuelta a empezar.  

Lo peor son las colas. La ansiedad. Entre saludos y comentarios vagos sobre lo que pasa en cada aldea, los ojos inician un baile nervioso que va del rostro amigo, a las nucas de las que te preceden y de ahí al agujero sepultado por una pared de cuerpos informes. Una amalgama de brazos, telas de colores apagaos y barro seco. Mucho barro. A veces, tanto que hay que bracear y sacar con las manos la arena hasta que el agua turbia fluye de nuevo. 

Si hay suerte, habrá agua. La suficiente para llenar la vieja lata y refrescarse los labios. Después toca volver. Más despacio. Sin derramar el precioso líquido. Esta vez el sol esta alto, aunque parece que roce la tierra por como quema su aliento. No hay tiempo que perder. 

Pasa una hora. Dos. El olor de la comida anuncia el poblado. Más allá, dos columnas de humo nos dicen que los hombres comerán carne hoy. Aceleramos el paso. Llegamos a la tienda. Nuestra madre nos mira inquisitiva y deja escapar entre los dientes una sonrisa. Hay agua. Hay sopa. Hay que preparar la llegada del padre. Esperemos que sea suficiente para todos. Llega la noche. Los hombres se reúnen junto al fuego. Los niños escuchan las historias. Las niñas ya duermen. 

Los primeros rayos de luz despuntan en el horizonte anunciando un nuevo día. Hoy tampoco hay escuela. 

Por: Ana Yago. Diseñadora y Especialista en Campañas de concienciación social


Y a esto lo llaman protección

Ser consecuentes con la Ley de la propiedad industrial y, si me lo permiten, apoyar el desarrollo de un tejido empresarial en la Comunidad Valenciana. Usted invierta en imagen. Gaste su dinero en posicionarse. Fomente el diseño en sus productos. La ley no estará con Ud. cuando la necesite. 

Hace unos meses la Audiencia de Sevilla condenó a 3 meses de cárcel y poco más de 3.000 euros a dos listillos que fusilaban sin piedad la imagen del toro de Osborne en camisetas, gorras, llaveros y ceniceros para guiris y castizos de pro. De esos del tapete de ganchillo con legionario y gitana encima de la tele. 

La citada sentencia venía a remendar un entuerto anterior. Les pongo en antecedentes. Los supuestos empresarios amparaban su derecho a utilizar indiscriminadamente la imagen de marca de Osborne –el toro-, al entender que el astado era un “símbolo nacional” y, cito textualmente al magistrado de lo penal que reconoció el derecho de los plagiadores, “un patrimonio artístico de los pueblos de España, integrado en el paisaje”. Y, olé. 

El  magistrado de lo penal confundiendo churros con meninas permitía que la imagen de marca de una empresa fuera utilizada por dos espabilados sin abonar ni un céntimo. Y éstos a forrarse los bolsillos con el rollo del “bullfighter” y el “Typical Spanish”. En resumen, que el magistrado dio una lección magistral de conocimiento mercantiles, y ya puestos también la razón a los plagiadores, confirmando una vez más que la Justicia en España es una lotería. Y los presuntos empresarios ampliaron sus horizontes comerciales con posavasos y azulejos cañí, con el toro de Osborne, como no. 

Menos mal que a veces la Justicia española se autocorrige, siempre que tengas el dinero y el tiempo suficiente. Y, cinco años después y lo que te rondaré morena, la Audiencia de Sevilla recapacitó. Cogió el toro por los cuernos y donde un juzgado de lo penal dijo digo, ellos dijeron Diego. Los culpables ya han llenado el saco. No irán a la cárcel por pena menor -si no tiene antecedentes-, y la multa de medio kilo equivale a lo que han sacado en un buen fin de semana de los cerca de 300 en los que han disfrutado de la compresión de los tribunales españoles. 

Todo esto viene a cuento de otra sentencia de calibre similar. Esta vez más cerquita. La Audiencia de Valencia se desmarcó la semana pasada con una sentencia de las que ayudan mucho a los que trabajan en el cada vez más entretenido mundo de la imagen de empresa. 

Imaginense que nos encontramos con un Juez cabal que comprende que la venta de bisutería plagiada a una firma bien reconocida por su imagen –el osito de Tous- es delito contra la propieda industrial al intentar confundir al consumidor con un producto falso e infringir los derechos de exclusividad de la marca. Delito, dicho sea de paso, merecedor de una condena de seis meses de prisión y unos 1.500 euros de multa. Aunque el comerciante no iría  a la cárcel, salvo que tuviese antecedentes previos. 

Y ahora, vuelvan a la realidad. Esa sentencia es recurrida. Y la sección segunda de la Audiencia de Valencia revoca la pena y considera inocente al vendedor de bisutería plagiada porque -para el tribunal- sólo puede existir ese delito si el comprador desconoce que es falso y resulta perjudicado por la baja calidad. 

O, lo que es lo mismo, que el tribunal permite explícitamente la comercialización y plagio de un producto, y cito textualmente, “cuyo diseño imitaba fielmente el registrado por Tous SL”. Y estima que la culpa no es del vendedor, sino del comprador porque “es de conocimiento general que en el mercado existe toda una gama de productos de imitación de marcas socialmente atractivas y que se adquieren con pleno conocimiento de falsedad”. 

Ese toro, que todavía se ve en las carreteras, por no mentar revistas, bares y supermercados de toda España y parte del extranjero, era -y es- la imagen que representa a una empresa licorera. Empresa que, por cierto, corre todavía con los gastos de mantenimiento de las efigies y vallas del torito. 

Ese que los presuntos comerciantes reproducían en todo lo que pudiera colocarse al turista incauto. El mismo que el de la susodicha licorera, al parecer desconocida para el Juez. Ese astado, indultado cual ninot de falla, “por presión mediática, social y política”, según recoge la sentencia, al entrar en vigor la Ley que eliminó los mensajes publicitarios al borde las calzadas. Ese. Y no otro. Era el que fusilaban los presuntos empresarios, Sr. Juez de lo Penal. Y a su amigo el oso le ha pasado lo mismo. Aunque sus señorías no lo vean. 

Por: Ana Yago. Diseñadora.


Sanserif creatius presenta un nuevo diseño para la marca After

NU ¼, un mueble que se insinua como pieza escultórica. Una pieza de producción artesanal, pero con una concepción vanguardista y contemporánea. NU ¼ es en esencia un mueble y, al mismo tiempo, es un módulo de una composición mayor. Una pieza que se adapta a las necesidades del usuario, y que -gracias a sus lineas geométricas y la limpieza de sus curvas de clara inspiración pop- convive a la perfección con los nuevos espacios. 

La pieza, que se presentó originalmente en inyección de plástico la pasada temporada con la denominación ¼ , ha evolucionado hacia los materiales nobles. Y arranca en el verano de 2006 con una edición actualizada en madera lacada, si bien, por su carácter artesanal se plantea también en madera natural, bajo la denominación Hand made ¼ 

La pieza se compone de una fracción de pie de copa y un sobre cuadrado de 50×50 cm. Está construida con sencillez y es relativamente apacible en comparación con otras creaciones de Sanserif creatius para After, más extravagantes y aptas tan sólo para piezas únicas, como Pink tu-tú o Spanish toupé.

La serie ¼  y su evolución NU ¼ han sido desarrolladas por la diseñadora Ana Yago, galardonada en dos ocasiones en la Feria Internacional del Mueble de Valencia (Habitat Valencia Foward). 

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La tecnología transforma la investigación de mercado en la industria farmacéutica

Según el Estudio de Tendencias de Investigación del Mercado Farmacéutico de Medefield 2007, tres de cada cinco estudios de investigación de mercado realizaods durante el año pasado - el 60% de los realizados en EE.UU. y a nivel internacional - se realizaron de forma online. 

El informe, publicado hoy, indica que la investigación de mercado basada en Internet - que una vez fue la parte huérfana de la industria - se realiza ahora con una frecuencia tres veces mayor que las entrevistas telefónicas y casi cuatro veces más frecuentemente que las realizadas cara a cara, convirtiendo la investigación online en el líder indiscutible en la metodología de los estudios médicos cuantitativos. 

Aunque los estudios anteriores de Medefield han indicado un crecimiento estable en la categoría online, el aumento del último año -hasta un 43%- mostró una curva más pronunciada en comparación con cualquiera de los años anteriores. Al mismo tiempo, el uso de investigación cara a cara y telefónica experimentó una pronunciada caída, el modo cara a cara descendió un 28% y las entrevistas telefónicas cayeron un 41% desde 2006. Hubo una clara correlación entre la experiencia anterior con Internet y un mayor nivel de comodidad, que resulta en una mayor expectación de calidad y acceso a grandes secciones cruzadas de médicos. 

El estudio también demostró un aumento en la propagación de la investigación online mundial, con Europa del Este y partes de Asia y Latinoamérica pasando gradualmente a la escala, aunque aún muy por detrás de EE.UU. y Europa Occidental. Los investigadores informan ahora de la experiencia de Internet en Brasil (9%) y Japón (6%), dos países que previamente se habían considerado muy remotos para los estudios online a gran escala. 

La necesidad de estar dentro de los presupuestos autorizados mientras que crece el uso de Internet ha creado una curiosa paradoja. Los mismos investigadores de mercado que eligieron la metodología online en primer lugar -generalmente por su eficacia y asequibilidad- la utilizan tanto que están gastando más. Aunque los investigadores dicen que les gustaría ver precios más bajos, están impulsando el precio diseñando estudios más ambiciosos y cada vez más complejos. 

Más de 20 compañías farmacéuticas y biotecnológicas de todo el mundo estuvieron representadas en el Estudio de Tendencias de Investigación de Mercado de Medefield de este año, incluyendo a AstraZeneca, Pfizer, Wyeth, Novartis, Roche y Bristol-Myers Squibb. Las entrevistas online fueron realizadas con 163 profesionales de investigación de mercado e inteligencia empresarial.   

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La popular cremá y una fallera acompañan hoy al logo de Google, en honor a las Fallas

El buscador de la Red Google luce hoy un logo distinto al habitual, acompañado de la popular cremá y una fallera, en honor a las fallas valencianas, según informó hoy la compañía en un comunicado. 

Este especial logo ha sido creado en la central de Google en California por el diseñador gráfico y responsable de los populares ‘doodles’ (ilustraciones) Dennis Hwang. Además, se trata del segundo logo inspirado en fiestas de nuestro país, posterior al dibujo inspirado en los Castellets. 

El primero de estos dibujos fue creado en los inicios de la compañía y con un motivo concreto. Los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, estaban celebrando el festival ‘Burning Man’ en la ciudad de Nevada (Estados Unidos), y se propusieron dar a conocer su ausencia laboral a través de Internet. 

Así, añadieron el logo de esta fiesta en la página de inicio. La iniciativa tuvo una “buena acogida” por parte de los usuarios, de manera que decidieron continuar ilustrando el logo en determinadas fechas con fiestas populares de todo el mundo. 

En la actualidad, un comité de Google se reúne varias veces al año para decidir el calendario global de los ‘doodles’ de Google. Según la compañía, su intención es la de cubrir todos los países con un dominio local, creándose una media de 50 dibujos al año inspirados en fiestas y eventos de alguno de estos países e, incluso, ocasiones especiales como el día de San Valentín. 

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Sanserif Creatius y Muebles Orga presentan un nuevo concepto de mueble que puede ser utilizado como instrumento musical o asiento

Sanserif Creatius y Muebles Orga presentan en la 47 edición de la Feria del Mueble Yecla un nuevo concepto de mobiliario que combina las características de un instrumento musical con la funcionalidad de un asiento de línea contemporánea; la Cajón Flamenco Chair, según ha informado la disenadora y directora creativa de Sanserif, Ana Yago.

La pieza, que se podrá ver en el stand de la Asociación Empresarial Centro Tecnológico del Mueble y la Madera de la Región de Murcia (Cetem), esta basada en los cajones flamencos tradicionales y recupera la esencia de las cajas de acompañamiento -evolucionadas al actual cajón- para devolverles su doble función de asiento e instrumento musical ocasional, según ha explicado Ana Yago. 

En este sentido, la diseñadora de la Cajón Flamenco Chair ha comentado que la silla se inspira en el espíritu de los colonizadores españoles que folkloreaban sus largas horas de viaje marítimo acompañando con cajas de pescado los acordes de la guitarra flamenca. 

Compositivamente, la pieza es una caja de madera con tapa fina por delante y un agujero detrás. Esta estructura de madera se asienta sobre una plancha de aluminio –plegada y remachada- que envuelve a la estructura y adquiere estabilidad con el peso del usuario. La plancha actúa como respaldo y puede ir troquelada o serigrafiada con filigranas decorativas. 

La Cajón Flamenco Chair respeta las dimensiones estándar de una silla. El asiento está a una altura de 45 cms, siendo la envergadura total de la pieza de 80 cms, y la base del asiento -el cajón- un cuadrado de 30 x 30 cms, tal y como ha explicado la creativa valenciana. 

Una de las características de la Cajón Flamenco Chair es su versatilidad, ya que ofrece diversas alternativas al usuario, desde el tradicional como asienta hasta la separación de su estructura trasera –respaldo- y disponer de un instrumento libremente, dejando la pieza de plancha como elemento decorativo e incluso como estante. 

De hecho, la pieza puede completarse disponiendo -en la parte inferior de la tapa que se golpea- unas cuerdas de guitarra acústica, de arriba hacia abajo evitando el centro del cajón, por ejemplo en forma de uve, para aportar resonancia y crear una sonoridad propia para cada usuario.  

La Cajón Flamenco Chair forma parte de una familia de nuevos desarrollos de mobiliario orientados a rescatar las señas de identidad tradicionales de nuestro patrimonio cultural; el flamenco o la ortografía, como es el caso de la Spanish tupé, otro de los muebles de esta familia diseñados por Ana Yago y Sanserif Creatius SL. 

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Cómo ganar las elecciones, según Tip

Los genios son siempre unos incomprendidos. Así se sienten los políticos también cuando las urnas no los eligen. Y no me refiero a la capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables. Esa sólo la tienen algunos seres indescriptibles como Luis Sánchez Polack “Tip”. Más bien se trata de ese sentimiento de quien piensa que su mérito no ha sido generalmente apreciado. 

Los genios, además, son desprendidos. Como lo era Tip. Y, por eso, no dudó en enseñar a los políticos cómo ganar unas elecciones. Si cualquiera de los que hoy son candidatos quiere llegar a la Moncloa, no tiene más que seguir un plan preciso, claro y directo que, a juicio de un genio, era y es infalible. 

Decía Tip que lo que hay que hacer en estos casos es coger a todos los viejecitos y llevarlos de excursión a Benidorm, a Torremolinos, Sigüenza, sobre todo a Sigüenza, constantemente a Sigüenza, ¡ah!, y a Benicarló. Y darles bocadillos cada cinco minutos y reunir a todos los viejecitos del mundo, reunirlos a todos (···) Y decir: “Como no me votéis a mí, estáis dispuestos a coger una pulmonía”. Aquí se regalan mantas, bufandas y boinas rellenas de tomate y bonito. Y entonces se vuelven a repartir bocadillos y se les mete en el autocar. Al día siguiente, otra vez al autocar y se les lleva a la Manga del Mar Menor y a Sigüenza. Y, quieran o no, se les mete en el autocar.

Al día siguiente, otra vez al autocar, al balneario de Chotacabras a tomar las aguas y más bocadillos de anchoas para que, claro, además beban más agua. Esto, durante seis meses. Más ir de excursión, más bocadillos de anchoa, más agua, y así otros seis meses. Y ya, todos los viejecitos extenuados, hartos de autocar, de bocadillos y de digerir agua ferruginosa, a los que sobrevivan, ya verán si votan o no. Y ganas las elecciones. Hombre, claro que las ganas. In articulo mortis, pero las ganas. 

Así que, déjense de debates y encuestas. De referencias trasnochadas a menores o guiños cinéfilos, que buscan más el parecido físico que el discurso de fondo.  Y pasen a la acción. Recuperen el autobús, el bocadillo de anchoa y las vedettes. 

Olvídense de la cultura y la educación. Y las encuestas. “Cervantes, caca; Goya, caca; Velázquez, caca; Ramón y Cajal, caca… No voy a seguir diciendo caca porque no puedo hacer tanta caca en todos los que hacen esas encuestas.” Sabias palabras que, aplicadas al turismo ayer, son válidas para la política hoy. 

Al paso que va la economía, jubilados y prejubilados no van a faltar para llenar autobuses. Lo que no tengo tan claro es que haya bocadillos de anchoa para todos. 

Por: José A. Giménez · Comunicólogo


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